Peligrosa Normalidad

Con frecuencia exclamamos la frase: “Soy una persona normal” o “lo normal sería…”, “yo lo veo muy normal…” etc.

Cuando el concepto “normal” se aplica a una persona, ¿qué está diciendo en realidad de esa persona?

Como punto de partida o referencia, busqué en el diccionario la palabra “Normal”:

“Que se ajusta a cierta norma o características habituales o corrientes, sin exceder o adolecer.”

“Que ocurre, se hace o se repite con frecuencia o por hábito.”

“Que es predecible, lógico o razonable, por ser habitual.”

Si tomamos estos conceptos y los aplicamos a la persona, “normal”, en realidad nos habla de una normalidad peligrosa. Ser normal sería ser predecible, vivir con hábitos de conducta, de vida muy estable, confortables hasta cierto punto, pues al responder diariamente con “normalidad”, las situaciones, las relaciones, los lugares, las respuestas son rutinarias. Sería como entrar a formar parte de la mente colectiva, es decir, responder a lo que se espera, a la expectativa externa, a las normas preestablecidas, a los estereotipos que la sociedad ha formado y a la vez ha aprobado.

Generalmente la gente cumple roles, funciones, compromisos, acuerdos, siempre de la misma manera. Caminan por la calle sin mirar, sin observar, no reparan en las otras personas, sus miradas son vacías, el gesto serio y a veces angustiado, la espalda vencida, es como si la vida fuera un tedioso deber que se debe cumplir, donde cuando más autómatas (organizados se le llama) se es, más seria y responsable es la persona.

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Reflexionando en lo “normal” y tomando conciencia del estancamiento y la mediocridad que en ella se genera, decidí darle valor a la anormalidad,

Anormal: distinto de lo general o de lo común.

Tomando el concepto de Viktor Frankl, la singularidad, definirá a la persona distinta, esa persona que, conociéndose, arriesga, busca, cuestiona, acepta los desafíos de la vida a los que responde desde su libertad interior, desde ese deber ser que nace de su conciencia de valores, de su responsabilidad. Esta persona anormal, porque sale de lo común, de lo habitual y conquista su singularidad, se encamina hacia la concreción de un sentido, de significados en su existencia.

Es una persona que ha conquistado su liberad, que ha tomado parte activa y comprometida en su desarrollo, ha sido capaz de ir moldeándose a sí misma (Rollo May).

El hombre “normal” busca realizarse mediante placeres mundanos, la conquista de bienes, de status, de reconocimiento social. En esta carrera para aparecer ante los ojos de los demás, se pierde de vista a sí mismo y busca la felicidad donde generalmente abundan los estímulos que provocan ansiedad, que a la vez intenta suavizar creando círculos viciosos que lo sumen en el sin sentido.

El hombre, la persona “anormal”, singular, es libre, creativa. La creatividad nace en la originalidad, en la libertad. La creatividad es la señal de la libertad. El hombre libre, original, singular, creativo, se adentra en los caminos de su propia existencia, va solo, no necesita de la mente colectiva.

 

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La persona singular, “anormal”, ve los problemas como desafíos, sabe que a través de las dificultades hay conocimiento, aprendizaje, y los enfrenta, los “existe” en forma consciente, como un guerrero convencido de la importancia de la conquista, porque así realiza sentidos, encuentra significado en su vida.

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Comments

  1. Monica Nuñez says

    Me parecio genial la explicacion de normal- anormal. Me gusta mucho Victor Frankl. “Hace pensar, reflexionar”!!!!!! Saltemos, soltemos. demos un salto cuantitativo y asi podremos crecer cualitativamente como sociedad!!!!!

  2. Angelita says

    Todo es nuevo para mi pero me gusta y lo veo muy interesante Sería bueno más divulgación para las personas dentro del mundo “psi”

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