¡Bienvenida Oscuridad…!

La oruga sabe, intuye que sus fuerzas aparentemente se van debilitando. Debe pasar por un período de oscuridad, durante el cual experimenta la transformación que la “devolverá” a la vida pero con sus alas desarrolladas que le permitirán volar…

Vuelo de Libertad, vuelo hacia la libertad, posibilidad de elegir.

Pasar la oscuridad fue necesario para que el proceso de transformación tenga lugar.

 

¿Cómo vive el ser humano sus períodos de oscuridad?

En el camino de la vida se presentan tramos de oscuridad, hechos que nunca elegiríamos vivir, pero se presentan, bajo distintas formas; pérdidas: de empleo, de seres queridos, de relaciones, vínculos, etc.

En el encuentro con la oscuridad, de pronto tomamos conciencia de nuestra vulnerabilidad, nos creíamos fuertes, invencibles, nuestro paso era seguro, y de pronto… el hecho que desencadena miedos, sensación de abandono, soledad, dolor, frustración… injusticia.

La rebeldía aparece, no aceptamos, nos enojamos con la vida, con Dios, con el destino, recordamos que hace poco todo parecía estar bien, recordamos charlas, risas, encuentros, bienestar ¡y ahora esto! Imposible de aceptar, no puede ser cierto que esto nos suceda…

Las emociones se descontrolan, el miedo predomina. La calma de ayer se convierte en el día gris de hoy.

Nuestro aspecto exterior cambia, dejamos de lado los colores. El miedo, la tristeza se ven a través de la mirada, los gestos. Nos replegamos. Entramos en la oscuridad. Nos alejamos de los otros. Nos quedamos a solas, nos sentimos en el fondo del abismo.

Oscuridad… enojo… angustia… abandono… soledad…

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Nos damos cuenta de nuestra humanidad. La imperfección de la que hace mucho no tomábamos conciencia. Conciencia de que una vez que nacemos, la vida nos depara sorpresas, pero no teníamos en cuenta que estas sorpresas pueden ser muy desagradables y dolorosas. Oscuridad… no nos vemos, solo vemos en la oscuridad bultos, dolor, y allí el sufrimiento y la desesperanza.

La oruga soporta su oscuridad, porque su naturaleza de alguna manera actúa y en algún momento la metamorfosis se realiza. Sale desplegando sus alas.

El ser humano cae en la oscuridad, y la diferencia con la oruga es que su pensamiento racional, su necesidad de controlarlo todo lo lleva a desesperarse.

Todo ser humano transita este camino y cae en la oscuridad en algún momento de su vida. Digamos que “caer” es humano…

Pero justamente por ser “humano”, en esa oscuridad, y mirando hacia arriba puede ver vestigios de luz…

Intuye desde lo profundo de su ser una fuerza que se opone a permanecer en esa oscuridad. La luz lo llama, la luz propia de la existencia. Siente que la situación existe, el dolor está, nada cambiará esto, pero también siente que solo desde esa fuerza interior puede elegir morir en el abismo de la oscuridad o seguir esos tenues rayos de luz que vislumbra. Y su libertad digna, su conciencia, lo guía a emprender la búsqueda de la luz.

La metamorfosis, el cambio comienza a sentirse.

De pronto sabe que ascender a su propia existencia será difícil, y puede elegir aceptar el desafío o permanecer en el dolor.

Elección difícil que pone a prueba el Espíritu Libre, responsable, consciente de que para tener Alas de Libertad, fue necesario pasar el desafío de la oscuridad.

Unos dirán: “¿Por qué tanta oscuridad?”- y otros, en cambio dirán:”!Bienvenida oscuridad!”-  reconociendo su fortaleza interior y el desafío que implica la verdadera existencia.

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Comments

  1. Clara says

    Hermoso Pani! Así es la oscuridad… tal cual lo pudiste describir…
    aporte: la oscuridad también implica un color solo hay que saber observar .
    Gracias y saludos!

  2. Daniel Garzón says

    Hola Pany!!! Excelente el artículo. Me ayuda mucho y me ayudará también en mi tarea docente. Gracias y mil gracias por todo lo que me diste y nos diste en el comienzo de ésta aventura de la Logoterapia. Fui uno de tus primeros alumnos!!! ( P. Daniel Garzón); ahora Profesor de Filosofía. Te mando un gran abrazo!!! Daniel

    • Maria Yolanda Veliz says

      Hola Daniel! me alegra mucho que te haya gustado, sigamos adelante viviendo y desarrollando la logoterapia! Felicidades por tu profesorado

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